Consejos sobre hábitos saludables en época de cuarentena


Consejos sobre hábitos saludables en época de cuarentena

Debido al aislamiento social preventivo y obligatorio, algunos hábitos de niñas, niños, adolescentes y sus familias se han visto modificados. Entre ellos los hábitos alimentarios y práctica de actividad física fueron cambiando en forma progresiva.

El no concurrir a la escuela, clubes barriales, parques y plazas ha contribuido a la falta o disminución de actividad física, acentuando aún más el sedentarismo. También la ausencia de contacto de lo/as niños/as y adolescentes con sus pares ha llevado a una disminución en las actividades lúdicos (juegos) y a alteraciones en el ritmo del sueño, utilizando por momentos más prolongados dispositivos digitales y audiovisuales como celulares, tablets, computadoras y televisión realizando menos actividad física.

El hecho de estar más tiempo en la casa puede llevar a pensar en el alimento como un entretenimiento o a comer para calmar sentimientos de ansiedad, tristeza, angustia, incertidumbre; confundiendo el hambre con el comer emocional.

El aumento en el costo de los alimentos ha llevado también a una alimentación poco variada, al predominio de grasas malas, harinas, azúcar y sal en exceso.

Pero a no perder las esperanzas ya que algunos de los alimentos saludables sobre todo las verduras y frutas de estación y las legumbres son una buena alternativa. Teniendo en cuenta que la alimentación saludable y la práctica regular de actividad física juega un rol fundamental en el estado nutricional de las personas, ya sea evitando el sobrepeso, obesidad, colesterol alto, presión alta, diabetes mellitus, como también previniendo la anemia por falta de hierro y bajo peso, consideramos fundamental acompañar y guiar a las familias para lograr una adecuada alimentación en cantidad y calidad teniendo en cuenta sus posibilidades.

Considerando que los hábitos familiares son el ejemplo para los niños/as, aconsejamos de ser posible, que todos los integrantes de la familia consuman alimentos saludables y realicen actividad física en forma diaria.


Para que este momento pueda ser vivido de la mejor manera posible y cuidando la salud familiar, recomendamos:


  • No pretender que los niños coman frutas, verduras variadas y legumbres si sus cuidadores no lo hacen. Predicar con el ejemplo, puede ser la forma más eficaz de inculcar un buen hábito.
  • Evitar obligar a los niños/as para que coman, manteniendo un ambiente amigable y cordial en los momentos de la comida evitando el uso de medios audiovisuales como televisión y/o celulares.
  • Tratar que los niños, niñas y adolescentes no coman solos; ya que este hábito se asocia a una inadecuada calidad nutricional y a un aumento en la cantidad.
  • Evitar repetir porciones en las comidas. De esta manera se consumirá la cantidad necesaria de comida y se gastará menos.
  • Involucrar a los niños en la compra y preparación de alimentos.
  • Planificar las comidas y hacer lista de compras para evitar salir de la casa en forma innecesaria.
  • Es importante de ser posible, respetar los horarios de las comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena) dando a la alimentación familiar un cierto orden.
  • Tratar de tener disponible y a simple vista, frutas y verduras de estación.
  • Dormir un número adecuado de horas, de ser posible no menos a 8 horas, haciendo rutinas para organizar la hora del mismo y que éste sea reparador.
  • Pensar que al no ser aceptado o no gustar un alimento, se puede volver a ofrecer en diferentes u otras preparaciones.
  • Dedicar 40 minutos a 1 hora al día, a alguna actividad recreativa en familia donde haya algún tipo de movimiento (bailar, saltar a la soga, jugar al elástico, jugar a la pelota, realizar algún ejercicio aprendido etc.).


Para que las comidas sean más saludables, aconsejamos:


  • Reemplazar la manteca o margarina por aceite en crudo o queso untable descremado.
  • Evitar el agregado excesivo de sal (no más de una cucharada tamaño café al día) utilizando condimentos como comino, nuez moscada, pimentón, orégano, laurel etc.
  • Consumir agua segura y jugos naturales de la fruta, evitando bebidas azucaradas como gaseosas y  jugos artificiales
  • Incluir de ser posibles verduras y frutas de estación todos los días. Las verduras las podemos incluir en un guiso de arroz o lentejas.
  • En caso de ser posible consumir cortes económicos de carnes rojas, por lo menos dos veces a la semana, sacando la grasa visible antes de cocinarla.
  • Incorporar legumbres ya que son fuente de proteínas vegetales y hierro, como lentejas, porotos, garbanzos. Tener en cuenta que a veces solas no son aceptadas por los niños, pero al mezclarlas con otros alimentos como verduras, arroz y huevo las consumen
  • Utilizar como método de cocción el horno, sartén con agua o rociador vegetal, cacerola, parrilla, evitando las frituras.
  • Evitar el consumo de snacks (papas fritas, palitos, chizitos, maníes) y golosinas en exceso. Son caras y no aportan vitaminas y minerales.


Y a no olvidarse de:

¡Cocinar en familia ya que es una oportunidad para entretener a los niños y niñas y enseñarles sobre alimentación saludable!

Recordar que comer sano no significa que sea aburrido y caro.

Cocinar en casa ya que es más económico y saludable.




  Autor/es: Dra. María Fernanda Mateos, Dra. María Guadalupe Sisu - Consultorio de Nutrición

  Filiación: Hospital Dr. Noel H. Sbarra

  Palabras claves: salud, alimentación