¿Por qué es importante el control al ingreso escolar?


¿Por qué es importante el control al ingreso escolar?

En la medida en que los pequeños comienzan con la educación formal, las preocupaciones de los padres parecen centrarse en otras cuestiones de la vida de sus hijos: la educación, su inserción social, el deporte, etc. Los padres del niño en edad escolar consultan poco al pediatra en forma espontánea. Lo hacen solo por alguna dolencia, enfermedad o por necesidad de cumplir con algún requisito de instituciones escolares, deportivas o artísticas.

Probablemente, una de las causas de la escasez de consultas podría ser que los padres de los niños escolares no alcanzan a visualizar este ámbito como un espacio donde sus hijos se comuniquen tanto con ellos como con el pediatra, siendo capaces de relatar lo que sienten, sus inquietudes y dudas. Uno de los temas a prestar mayor dedicación por parte del médico se centra en que otorguen mayor importancia a la periodicidad anual en los controles de salud a esta edad. Generalmente, las mamás y los papás están convencidos de que sus bebes requieren controles periódicos a partir del nacimiento. Los padres sostienen esta creencia, con regularidad mensual, también durante el primer año de vida. Cumplida esta etapa, el profesional médico les informa que estos controles deben espaciarse, adecuándose a las nuevas necesidades del niño, ya que su crecimiento y desarrollo se tornan más lentos.

En la consulta habitual, cuando un niño en esta edad es evaluado, se presta especial atención a la detección de algunos problemas, que por su potencial gravedad o frecuencia es necesario identificar. Estos controles incluyen el examen físico completo, realizado por el pediatra para evaluar el crecimiento, desarrollo, estado nutricional (sobrepeso, obesidad, talla baja) y ausencia de enfermedad, poniendo especial interés en detectar desviaciones de columna, asimetrías de huesos largos, pie plano, descartar problemas visuales, jerarquizar también un adecuado examen bucodental por un odontólogo, etc. Algunos problemas auditivos se tornan difíciles de detectar ya que el niño, en general, expresa dichas problemáticas manifestando trastornos de conducta y de aprendizaje, que se evidencian solo a través de un estudio audiométrico y una evaluación por un fonoaudiólogo.

Si no concurre a la escuela o la exigencia del establecimiento es escasa y/o los padres no consideran importante el control médico anual, el niño de esta edad no es examinado, perdiendo de esta forma, la posibilidad de la detección y corrección precoz.

También la consulta se puede aprovechar para realizar promoción de hábitos saludables en cuanto a horarios de comida, sueño e higiene, reforzar la práctica de deportes, orientar a otras formas de recreación (como escuchar música y lectura) promoviendo la socialización con sus pares. Es importante que tomen conciencia sobre los riesgos y daños que acompañan al consumo de tabaco, drogas y alcohol, así como las instancias para prevenir accidentes. A esta edad el niño goza de mayor autonomía para elegir sus comidas especialmente cuando se encuentra fuera del hogar. Debe incorporar en sus criterios de decisión los conceptos de una alimentación saludable. Resulta fundamental que el niño esté informado y preparado para los cambios puberales, creando espacios de comunicación para que los temas vinculados con la sexualidad y afectividad se planteen sin dificultad.

Todas estas acciones, tanto de prevención como de comunicación, se realizan para poder intervenir temprana y adecuadamente ante la aparición de posibles alteraciones, que no se hubieran manifestado de no ser por estas consultas. En caso de surgir un diagnóstico, el mismo será precoz y oportuno, pudiendo cambiar con un tratamiento adecuado el futuro del niño, y/o colaborar en el desarrollo de su potencial genético al máximo de sus posibilidades. Si bien el porcentaje de niños con afecciones genéticas en esta etapa del crecimiento es bajo, la búsqueda de posibles enfermedades resulta fundamental. Una patología no detectada en un adulto puede ser algo irreversible; y detectada precozmente en el niño, puede transformarse en una oportunidad.
 


  Autor/es: Dra. Gabriela Garcia Oliver

  Filiación: Hospital "Dr. Noel H. Sbarra"

  Palabras claves: control preescolar, chequeo, escuela, colegio, educación, salud