Importancia del control oftalmológico en el recién nacido


Importancia del control oftalmológico en el recién nacido

Desde el nacimiento el recién nacido abre los ojos espontáneamente durante el día, por ello es fundamental evaluar su aspecto.

Los primeros meses de vida son esenciales en el desarrollo de la visión, debido a ésto cualquier obstáculo que impida la entrada de la imagen al ojo nítidamente traerá aparejadas alteraciones visuales. La misma actúa como estímulo para la madurez de la corteza cerebral; de la gran importancia de los primeros meses de vida en el desarrollo de las funciones visuales surge la necesidad del diagnóstico precoz de las afecciones que tienen tratamiento.

En el primer examen es importante el interrogatorio ya que nos permite conocer la evolución del embarazo materno, antecedentes personales y familiares, el nacimiento y si hubo complicaciones durante el mismo, así como también el desarrollo del bebé y su comportamiento.

Al término del primer mes el recién nacido tiene la capacidad de fijar la luz o incluso imágenes grandes, que se colocan frontalmente.

No hay que preocuparse por los movimientos de los ojos hacia fuera y arriba que se ven en las 4 a 6 primeras semanas de vida, no tienen significado patológico.

En el segundo mes de vida aparece el seguimiento visual (de un objeto no un sonido o voz ya que el estímulo es auditivo, es decir el bebé está oyendo pero no nos asegura que lo esté viendo) que tiende a ser lento y continuo, a menudo, interrumpido por sacudidas.

Al iniciar el tercer mes los movimientos de la cabeza y los ojos son coordinados. Hasta el sexto mes es normal una convergencia exagerada (ambos ojos hacia adentro) que se corrige luego del mismo.

El sistema visual permanece permeable durante la primera década.


¿Cómo evaluamos la visión en niños preverbales?

En los niños que no hablan debemos determinar si la fijación es central y firme y si la mantiene.

Si encontramos diferencias en el comportamiento de uno y otro ojo se deben realizar estudios más profundos.

De todas maneras existen otros métodos para investigar la visión de niños pequeños. Entre ellos puede destacarse el nistagmus optocinético, los potenciales visuales evocados y el test de la mirada preferencial, los cuales no serán explicados en este artículo porque son específicos del oftalmólogo, sólo es importante que se sepa que existen herramientas que nos permiten determinar la agudeza visual en niños que no colaboran.

Debido a que las necesidades visuales de un niño y un adulto son diferentes, recetamos un anteojo a los pequeños sólo si queremos lograr un buen desarrollo de su visión, para que vea mejor y no tenga dificultades escolares, para protegerlo como sucede por ejemplo en los albinos quienes no pueden controlar la cantidad de luz que entra al ojo o para algunos tipos de estrabismo.


¿En qué consiste el fondo de ojo?

Este estudio implica únicamente la colocación de gotas midriáticas que tienen como objetivo dilatar la pupila y por ende generan una leve fotofobia.

Esto es un poco molesto porque la luz es fuerte y encandila un poco a los bebés, pero no es nada si pensamos en lo beneficioso que es detectar las patologías mencionadas anteriormente de manera precoz.

Es indoloro y no es invasivo, se utiliza un oftalmoscopio y en algunas oportunidades separadores de párpado ya que el bebé durante el llanto genera un espasmo del párpado.


En conclusión:

El primer año de vida representa un período dinámico en el desarrollo de la visión y cualquier patología que impida la madurez visual tendrá gran impacto en el mismo.





  Autor/es: Dra. María Pilar Méndez

  Filiación: Hospital Dr. Noel H. Sbarra

  Palabras claves: control oftalmológico, vision