Cómo aprenden los niños a leer y a escribir?


Cómo aprenden los niños a leer y a escribir?

El ingreso a la escuela primaria suele ser un momento en la vida de hijos e hijas que genera gran expectativa y ansiedad para los adultos que los acompañan. Si bien este pasaje es trabajado por los docentes desde pre-escolar, continúa implicando un gran cambio para los niños que lo transitan.

Aunque las propuestas de enseñanza en el espacio de la escuela son cada vez más lúdicas, inevitablemente hay cosas que son diferentes: las aulas, los materiales que se utilizan, la disposición de bancos y mesas, el tipo de tareas, los tiempos (de trabajo y recreos), etc. Una de las principales preocupaciones que surgen en el ingreso a la escuela primaria está relacionada con la adquisición de la lectura y la escritura: ¿Aprenderá mi hijo a leer y a escribir? ¿En cuánto tiempo? ¿Cómo ayudarlo? Nuestra intención es brindarle a la familia ciertas referencias para acompañar los aprendizajes de los más pequeños, permitiéndoles de una manera general, poder diferenciar aspectos esperables de dicho proceso, de los que no lo son.

En primera instancia es importante remarcar que aprender a leer y escribir no es algo que suceda o se inicie en primer grado, sino que es un proceso de construcción y apropiación que se comienza a gestar mucho antes, con las experiencias en los contextos alfabetizadores. Desde el momento de su nacimiento, inclusive antes, el ser humano está inmerso en la cultura. A través de otro significativo (mamá, papá, cuidador, etc.), que actúa como mediador, se le irá presentando el mundo que lo rodea.

La lengua materna se transmitirá en las palabras que se le dirijan, las historias familiares, las canciones o cuentos que se compartan. Es decir que, el infante, conocerá el mundo en una constante interacción con él y de esta manera los objetos, las personas y sus interrelaciones, irán cobrando sentido. Este “sentido” que mencionamos, tiene que ver con empezar a hacer “uso” del lenguaje, manejándose a través de las palabras. Así cada niño y niña, irá construyendo los recursos que le permitirán “entender” las cosas que suceden a su alrededor. Si hablamos ya de un niño pequeño, estas interacciones con el mundo que fueron sostenidas inicialmente por el adulto, comenzarán a ser tomadas de una manera propia. Podremos observar sus posibilidades de comunicarse, de jugar (juegos de roles: representaciones de situaciones cotidianas) y también de dibujar.

Al mismo tiempo comenzarán a registrar que los adultos utilizamos para relacionarnos y expresarnos, un código lecto-escrito, despertando su interés por saber “qué dice ahí”. El niño establecerá en un primer momento una relación “mágica”, o sin sentido coherente para nosotros, entre las marcas gráficas y el lenguaje. Posteriormente, con el tiempo, descubrirá que esos “símbolos” con los que su mamá chatea en el celular, lee en carteles de las calles y que aparecen en los libros que la seño le lee en el jardín, son “escrituras” y tienen un significado. Sentidos que en un principio desconocen y que irán tratando de descubrir acercándose e interactuando con ellos.

Es por esto que cuando un niño ingresa a la escuela primaria, ya ha sido introducido en la “cultura letrada”, y ha transitado múltiples experiencias, construyendo sus propias ideas acerca de cómo se lee y se escribe. Si ha asistido al Jardín de Infantes, posiblemente ya sepa diferenciar las letras de los dibujos en la lectura de carteles y en sus producciones escritas. Intentará escribir su nombre, a veces a través de la copia o de manera espontánea. Comenzará a diferenciar cómo empiezan y terminan las palabras que son familiares para él, como su nombre propio o el de sus compañeros de jardín. Esto es muy importante porque le permitirá contar con ciertos referentes y repertorio de palabras que luego irá ampliando y enriqueciendo.

Es importante que esto no sea considerado como un equívoco o error a corregir, sino comprender que es parte del proceso de construcción de la escritura. En este recorrido, el niño, se irá enriqueciendo en el intercambio tanto de sus experiencias educativas como de las transitadas en la vida cotidiana, hasta acceder a una escritura convencional.





  Autor/es: Lic. Cardinal, Pilar y Lic. Pérez, Melisa · Área de Psicopedagogía

  Filiación: Hospital Dr. Noel H. Sbarra

  Palabras claves: Psicopedagogía; lectura; escritura; niños