Mi niño no se duerme


Mi niño no se duerme

Duerme, duerme negrito, Que tu mama está en el campo, negrito.

Te va a traer codornices para ti,
Te va a traer rica fruta para ti,
Te va a traer carne de cerdo para ti,
Te va a traer muchas cosas para ti.
Y si el negro no se duerme viene el diablo blanco
Y ¡zas! le come la patita ¡chacapumba, chacapumba, chacapum!

Esta hermosa canción, caribeña de origen, recuperada para nosotros por el gran Atahualpa Yupanqui, nos muestra la ansiedad de una mujer al cuidado de un bebé cuya madre se fue a trabajar.

La melodía acuna y las palabras prometen las cosas más importantes, más ricas o más caras cuando “este lindo niño se quiere dormir, pero el pícaro sueño no quiere venir” porque todo el oro del mundo no puede remplazar la presencia de su madre.

La canción “Este niño chiquitito no tiene cuna, los brazos de su madre le hacen una, duérmete mi niño, duérmete lucero, sabes que te acuno, sabes que te quiero” puede calmar al bebé porque confirma lo ya trasmitido con las caricias, las palabras y los silencios, la tibieza de la leche y de los cuidados que tejen la red de intercambios entre el bebé y sus cuidadores.

Pero muchas veces la canción dice “duérmete niño mío, duérmete que viene el Coco y se lleva a los niños que duermen poco”. Es verdad, es como una amenaza, como si la madre no supiera “Por qué llora el niño, por una manzana, que se le ha perdido debajo de la cama”.

Se le ha perdido la posibilidad de ajustar sus expectativas a las respuestas maternas porque algo le resulta intolerable.

En los primeros meses de vida es muy poco el desajuste que el bebé puede tolerar: “este niño lindo no quiere dormir, cierra los ojitos y los vuelve a abrir”. Si sus padres no pueden responder según sus necesidades, él perderá la calma, no podrá dormir, “arrorró mi niño, arrorró mi sol, arrorró pedazo de mi corazón; este lindo niño ya quiere dormir, háganle la cuna de rosa y jazmín” porque no podrá dormir en una cuna de malestares, enojos, odios o distancias.

Muchas veces ocurre que los padres están más conectados con temas de su propia historia que con el bebé, por lo que pareciera que hay fantasmas que hacen sombras sobre la cuna y que él los siente como tensiones en su propio cuerpo, malestares diversos de los que no puede escapar ni tiene todavía una mente que los pueda resolver.

Es verdad que su mamá está preocupada también por otros temas, “arrorró mi niño qué tengo que hacer, lavar los pañales, sentarme a coser. San José trabaja y María también y yo trabajando te doy de comer”. Ya no hay que lavar pañales, las mujeres nos hemos librado de eso, tenemos otras preocupaciones igual de urgentes pero el bebé no puede esperar, no todavía. Es la mamá la que debe pedir ayuda si sola no puede “Señora Santa Ana, póngale un jazmín, que con su fragancia me lo haga dormir”. La fragancia puede venir de la abuela pero también del equipo de salud al que hay que consultar cuanto antes.

Otras veces ocurre que el bebé logró dormir muy bien los primeros meses y sus papás se ilusionaron, pensaron que era para siempre. Y de repente, cuando ya transcurrieron 5 o 6 meses, a veces un poco más, gran llanto e insomnio. No es para alarmarse: el bebé está creciendo y su psiquismo se está construyendo, preparándose para ser autónomo pero todavía no, separado de su mamá pero asustándose ante lo extraño. Viene el “diablo blanco” pero desde adentro, el “Cuco” o el “Coco” están en su interior, son los nombres de la angustia que todavía necesita la presencia de los padres que calmen. Las palabras suaves, las melodías y el acompañamiento lo rescatarán de los terrores nocturnos que lo invaden y las noches volverán a la calma “Este niño tiene sueño, muy pronto se va a dormir, tiene un ojito cerrado y otro no lo puede abrir”.

Momento propicio para iniciar el destete. Destete no equivale a quitar la teta, ya que para el bebé la teta es de él, sino a facilitar condiciones para que el niño la deje porque ya no la necesitará, así como no necesitará de la canción de cuna para dormir. Pero las condiciones facilitadoras no son una vacuna contra el insomnio, ojalá hubiera alguna. No hay tal cosa, el niño más grande puede tener motivos para no dormir, motivos que ya pertenecen a su propio psiquismo y habrá que evaluar en el conjunto de su funcionamiento.

En este momento es donde los padres tienen que estar presentes ante la persistencia del síntoma. Recién ahora el insomnio podrá ser un síntoma en el verdadero sentido de la palabra. Los padres deberán acompa- ñar al niño a la consulta psicológica favoreciendo la confianza y el deseo de curación.

Los cuidados maternos, incluyendo al padre, son responsables de la constitución del bebé pero no como un acto de altruismo o abnegación sino como el tejido de la trama del deseo por el cual el niño es creado pero al mismo tiempo crea a sus padres ya que gracias a él se constituyen en tales.

Creo que de ese deseo dice-canta muy bien el cantante de Los Piojos en su “Canción de Cuna”:

Quiero que te duermas como un sol,
que se acuesta en un campo de trigo.
Tengo aquí en mi pecho un corazón,
igualito al hueco de tu ombligo.
Sabes quién temblaba, cuando ibas a nacer,
sabes qué pensé?, que por ahí no ibas a poder,
sabes quién te puso en el pecho de mamá, ooh
Debe ser que me pediste un día una canción,
que fuera del corazón, ahí te va,
vamos a correr un rato que hay tiempo nomás,
hay tiempo nomás, todo el tiempo.
Nunca nadie me dio tanta luz,
para nadie fui tan importante,
nunca quise ver tan lejos al dolor,
con verte crecer tengo bastante.
Dientes asomando y dibujos en la piel,
todas las mañanas mi motor vos encendés,
mil relojes no marcan las horas como vos, ooh!
Debe ser que me pediste un día una canción,
que fuera del corazón, ahí te va,
vamos a correr un rato que hay tiempo nomás,
hay tiempo nomás, todo el tiempo.
Vamos a besar la nieve y vamos a volar,
vamos a besar, este cielo,
nada, nada, nunca nada nos va a separar,
somos una llama en el invierno.
Le pedí al Señor que me diera un amor,
nunca pensé sería tan profundo.

Puede escuchar las canciones en:

Duerme negrito (por Mercedes Sosa): http://www.youtube.com/watch?v=VY5IHOnS9jU

Canción de cuna (por Los piojos): http://www.youtube.com/watch?v=M9V1bg0LJ-A


  Autor/es: Psic. Cristina Zorzoli

  Filiación: Hospital "Dr. Noel H. Sbarra"

  Palabras claves: canción de cuna, dormir, descanso, sueño, melodía, canciones, cancionero, cantar