Ingreso escolar, tiempo de adaptarnos


Ingreso escolar, tiempo de adaptarnos

La escena se repite en todos los colegios: llantos, pataletas, gritos, rabietas… Los primeros días resultan traumáticos para los niños que inician la educación infantil y para los padres que acompañan el crecimiento de sus hijos.

Una de las maneras de evitarlo por parte de los centros educativos es incorporar a los niños a las aulas de forma gradual en las primeras semanas: periodo de adaptación.

Un lugar nuevo, un maestro desconocido y un grupo de compañeros suponen un importante cambio del contexto al que están habituados nuestros hijos, los que hasta el momento básicamente se habían desempeñado en el seno familiar. A algunos le resultará más fácil, ya que han asistido en años anteriores a guardería y han pasado por la experiencia previa de separarse de sus progenitores. Otros, experimentarán la separación por primera vez y les costará más asumir la nueva situación. En cualquier caso, todos pasan por una fase inicial en la que se deben adaptar a un escenario diferente.

El niño necesita ajustarse a la nueva situación y acomodarse a ella. Por eso las medidas que más frecuentemente adoptan los colegios son la flexibilidad de los horarios de entrada y salida según cada caso particular y el incremento paulatino del horario escolar. Esta conducta tiene como objetivo fundamental que los docentes conozcan y puedan actuar en consecuencia con cada alumno.

De la misma forma, para reducir los temores y traumas que generan en los niños la asistencia por primera vez al colegio, es vital que los progenitores creen con sus hijos en esas semanas un clima de naturalidad y aceptación al proceso de adaptación. Evitar las despedidas eternas, respetar los horarios, demostrar seguridad y confianza son algunas de las recomendaciones de los docentes que los padres pueden tener en cuenta para facilitar el proceso de socialización.

Esta adaptación escolar afecta a niños y a padres, por lo que si actuamos en conjunto con la institución a la que ellos concurren este proceso se desarrollará con naturalidad.

Consejos útiles:

  • Permitir que el niño lleve consigo algún juguete de su preferencia u otro objeto que le de seguridad. 
  • Brindarle atención a su regreso, hacerle preguntas y mostrarle que sigue ocupando su lugar en la familia. 
  • De ser posible, que sean los padres quienes lo lleven al colegio. 
  • Procurar que el niño se despierte a tiempo para su higiene y desayuno. 


  Autor/es: Dra. López Romina

  Filiación: Hospital "Dr. Noel H. Sbarra"

  Palabras claves: Ingreso escolar, colegio, escuela, adaptación